Guanajuato

Sin exagerar es posible decir que la ciudad de los túneles es un libro de historia abierto. Para leerla basta sentarse en una banca del Jardín de la Unión y ver pasar a la gente por sus calles con subidas y bajadas y balcones irregulares. Pero si realmente el viajero quiere adentrarse en la historia son obligadas las visitas al Museo de Historia de la Alhóndiga de Granaditas, a la Universidad y al Teatro Juárez, además de recorrer las iglesias y algunas casonas que conservan el esplendor de los siglos XVI, XVII y XVIII, cuando la ciudad era la tercera productora de plata del mundo.

Actividades

Arquitectura

 

Es imposible completar la experiencia virreinal sin acudir a la magnificencia arquitectónica de la ciudad de Guanajuato. Muchos amantes de la construcción vertical se internan por rutas que los lleven directamente hasta lugares como la Universidad de Guanajuato, una especie de castillo medieval elaborada en cantera verde, o a la Basílica de Nuestra Señora de Guanajuato, cuya cantera rosa soporta el barroco, el churrigueresco y el neoclásico. Otros se dejan conducir por el adoquín para descubrir de golpe una joya a la vuelta de la esquina.

turismo_premium

   

Bicentenario

 

Guanajuato fue escenario de una de las victorias más importantes de los independentistas: la toma de la Alhóndiga de Granaditas, donde se encontraban sitiados el intendente y varias familias españolas hasta que la heroica acción de un minero conocido como “El Pípila” dio el triunfo a los insurgentes. Un año después, las cabezas de Hidalgo, Allende, Aldama y Jiménez fueron colgadas en sus cuatro esquinas, y permanecieron ahí hasta 1821. Hoy es imposible recorrer la ciudad sin sentir que cobra vida el furor patriótico.

turismo_premium

 

 

Gastronomía

 

Desde los cafés pintorescos hasta los restaurantes que rodean el Jardín Unión, en la ciudad de Guanajuato se puede degustar una oferta gastronómica de primera. Platillos como el fiambre estilo San Miguel de Allende —con diferentes tipos de carne, frutas y verduras— o las clásicas enchiladas mineras de la región hacen más que satisfacer el hambre, pero para quienes necesitan algo más dulce están los famosos postres guanajuatenses, como las famosas charamuscas de azúcar y piloncillo quemado.

turismo_premium

   

Patrimonio Mundial

 

Esta opulenta ciudad virreinal entre yacimientos de oro y plata tuvo su mayor auge en los siglos XVII y XVIII, pero su esplendor no se achica. Se haya inscrita en la lista de patrimonios de la humanidad de la UNESCO, junto con todas sus minas adyacentes, porque sigue asombrando a los visitantes con una arquitectura mayúscula cimentada en la historia nacional. Hay que dirigir los pasos a la Basílica de Nuestra Señora de Guanajuato, la Alhóndiga de Granaditas y la Universidad, pero cada calle tiene su anécdota que contar.

turismo_premium

   

Tesoros de México

 

Guanajuato aún mantiene vivas sus tradiciones y paso tras paso se camina por ella sobre leyendas. Su atmósfera colonial y minera todavía anima a los viajeros a recorrerla en busca de momias, iglesias, plazas o callejones literarios. Sus tradicionales cafés y talleres artesanales siguen seduciendo a los visitantes. Y por si alguien se resiste a todo esto, la ciudad también ofrece durante casi todo el año festivales, como el Cervantino y el de cine internacional, que se pueden combinar con lo mejor de la gastronomía mexicana.

turismo_premium

 

Grupos de Gestión
Agencias de Viajes